Hablando con varios amigos músicos me di cuenta que casi nadie conocía a Santa Cecilia, patrona de la música, al menos fuera del ámbito de la música patronal. Así que, para llenar ese hueco cultural, hoy vamos a ahondar un poco en el tema.
Oficialmente, la primera celebración de esta fecha fue en 1570, en un torneo de compositores que se dio en Evreux, Normandía, lo cual, sin duda sería una buena razón para conmemorar al músico, pero dado los hechos narrados sobre Santa Cecilia, y ya que durante la Edad Media ella fue pintada cantando o ejecutando el órgano, está fuertemente relacionada con la música y la Iglesia.
La pureza de Santa Cecilia
Lo que se sabe de Santa Cecilia, son datos poco creíbles, como por ejemplo que cuando se casó con un pagano, siendo ella cristiana, le dijo a su esposo que debía respetar su virginidad, pues un ángel la protegía y que si la tomaba como esposa el ángel lo castigaría. El esposo, incrédulo, pidió conocer al ángel, y Santa Cecilia le dijo que para verlo debía bautizarse primero. Así lo hizo, y el cuñado de ella también, de hecho los tres terminaron viviendo juntos en la misma casa y según los textos, en pureza.
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Quizá la narrativa de pureza de Santa Cecilia es una analogía perfecta sobre lo que es la música para un músico: sagrada, divina, y en esa pura esencia, no debe ser mancillada. El paso obligatorio del esposo por el bautismo es para mí una clara forma de entender el sacrificio del músico, que debe dejar atrás las limitaciones para alcanzar un tesoro que hasta ese momento le era ajeno y, además, imposible de poseer. Horas —por no decir años— de aprendizajes, de ensayos, de frustraciones pero de mucha motivación. El bautismo representa ese cambio de paradigma, una forma diferente de entender el mundo, el recibimiento de ese don divino que los músicos cuidados con recelo.
La persecución de Santa Cecilia
También se sabe que sufrieron persecución, y murieron: primero el esposo y el cuñado de Santa Cecilia, ella los enterró en tumbas cristianas y después ella también fue perseguida. Se dice que fue ahogada en el baño de su propia casa, y sobrevivió. Fue condenada luego a morir en agua hirviendo, y también sobrevivió. Finalmente fue condenada a ser degollada, recibió tres golpes en el cuello con la espada, pero su cabeza no se desprendía de su cuerpo; sobrevivió tres días en los que se dedicó a dar limosnas a los pobres.
Claro que este relato no tiene valor histórico, es solo un romance pío. Lo que sí es verídico es que estos personajes sí sufrieron persecución. Hay que aclarar que esta historia se sabe gracias a Las Actas de Santa Cecilia, que aparecen alrededor del 480 d. C. y la muerte de Cecilia se sitúa entre el 180 y el 230 d . C.

¿Pero Santa Cecilia acaso fue música, tocaba algún instrumento o cantaba profesionalmente?
Todo indica que Santa Cecilia es la Patrona de la Música gracias a una mala traducción. El error humano llevó a la canonización a una mujer que fue torturada por su fe, pero que no tenía ninguna relación con la música de forma profesional.
La traducción inicial habla de que Cecilia cantaba con el órgano a su Señor el día de su boda, mientras que la corrección de la traducción es que ella cantaba en su corazón a Dios entre las herramientas candentes, y no sería en una fiesta nupcial sino en la tortura.
Pero no importa, porque tenemos muchas razones para festejar al músico, ese ser que con su sensibilidad nos hace viajar y emocionar, que habla con el idioma de los dioses.
