Las batallas en el desierto

“Las batallas en el desierto”, de José Emilio Pacheco

Un chico descubre el amor en la madre de un compañero de colegio, un romance no solo prohibido sino también imposible. Un clásico mexicano. Hoy reseñamos "Las batallas en el desierto", novela breve (o cuento largo) de José Emilio Pacheco.

;

Seguir leyendo

Escribe Gabriel Rimachi Sialer

Miembro de la llamada “Generación del 50” mexicana, José Emilio Pacheco (Ciudad de México, 1939 – 2014), es uno de los escritores más destacados de dicho grupo, donde confluyeron no pocas celebridades literarias como Carlos Monsiváis, Inés Arredondo, Salvador Elizondo o Sergio Pitol, por citar a los más conocidos, y su obra transitó el cuento, la novela, la poesía, el guion cinematográfico y las columnas periodísticas. En 1981 publica “Las batallas en el desierto”, una novela brevísima que apareció un año antes en el suplemento Sábado del diario Unomásuno, y que se ha convertido con los años en una obra de referencia de la literatura mexicana.

“Las batallas en el desierto” cuenta la historia de Carlos, un niño que vive en el México pos Segunda Guerra Mundial que ve cómo su mundo va cambiando rápidamente por la no tan sutil invasión norteamericana de marcas y tecnología durante el gobierno de Miguel Alemán (es destacable el desfile de marcas de autos a los que el niño hace referencia: Packard, Cadillac, Buick, Chrysler, Mercury, Hudson, Pontiac, Dodge, Plymouth, De Soto), y que trastocan además el habla y las costumbres de un México que se está adaptando a un nuevo mundo: “Mientras tanto nos modernizábamos, incorporábamos a nuestra habla términos que primero habían sonado como pochismos en las películas de Tin Tan y luego insensiblemente se mexicanizaban: tenquíu, oquéi, uasamara, sherap, sorry, uan móment pliis. Empezábamos a comer hamburguesas, pays, donas, jotdogs, malteadas, áiscrim, margarina, mantequilla de cacahuate. La cocacola sepultaba las aguas frescas de jamaica, chía, limón. Los pobres seguían tomando tepache”.

En medio de todo esto está el colegio y los grupos que en él se forman de acuerdo a su procedencia de clase o de herencia paterna o materna, dos bandos que se enfrentan constantemente son los árabes contra los judíos: niños nacidos en México pero que discriminan de acuerdo al origen de sus padres. Pero también están los problemas económicos: el padre de Carlos posee una pequeña fábrica de jabones que se ve amenazada de muerte por la invención del detergente, que es presentado como el último avance de la ciencia para aliviar las labores de la casa. Y en medio de todo esto, el amor. Porque “Las batallas en el desierto” es, además de una descripción histórica minuciosa de un país que ya no existe, una historia de amor imposible, el amor de Carlos por una mujer mucho mayor que él: “una anciana de 28 años”, que lo llevará a vivir tempranamente las debacles propias del amor no correspondido.

Una historia breve que tiene todos los elementos para convertirse en una gran historia: amor, infancia, nostalgia, tragedia, racismo, clasismo, transformación de la ciudad… Pero que nos deja la sensación de haber sido contada demasiado rápido, que pudo haber sido más rica en escenas o más desarrollada en ciertas partes claves que marcarán a Carlos para siempre, como el amor que le profesa a esta mujer mayor o el trágico desenlace del novio de su hermana. Pero el autor era afecto a las ficciones breves y esta lo es (apenas 50 páginas), pero está tan llena de datos históricos y escenas tan bien descritas, que la nostalgia del narrador se contagia al lector. “Las batallas en el desierto” es, ciertamente, una historia de nostalgias de una ciudad que ya no existe, pero es también la búsqueda de una explicación personal sobre el amor temprano y sus consecuencias en una sociedad muy conservadora donde incluso la psicología intenta explicar en difícil algo tan sencillo como el estar enamorado, y donde la Iglesia es aún ese látigo sobre la espalda que utilizan las creyentes para poner orden en sus familias.

“Las batallas en el desierto”, José Emilio Pacheco
Ediciones Era, 1981

4.3/5 - (84 votos)
<h4>Gabriel Rimachi Sialer<h4 />

Gabriel Rimachi Sialer

Gabriel Rimachi Sialer es escritor y periodista. Autor de los libros de cuento "Despertares nocturnos", "Canto en el infierno", "El color del camaleón", "El cazador de dinosaurios", "Historias extraordinarias" y de la novela infantil "La increíble historia del capitán Ostra". Reconocido en la antología nacional "El cuento peruano 2001-2010", del crítico literario Ricardo González Vigil, dirige la editorial Casatomada y el programa de libros "Fahrenheit 051".

Feb 2, 2021

Quédate un poco más, tenemos contenido que te puede interesar.

Josemári Recalde: el poeta solar

Josemári Recalde: el poeta solar

Libro del Sol, de Josemári Recalde resulta una lectura difícil para aquellos que prefieren diferenciar entre la literatura y la vida del autor, especialmente por sus versos finales: “no quiero / pertenecer más a la realidad verdadera ni a la falsa, / por eso incendio mi cuerpo”.

«Quince minutos de receso», de Cayre Alfaro Fonseca

«Quince minutos de receso», de Cayre Alfaro Fonseca

“Quince minutos”, de Cayre Alfaro Fonseca, consigue figurar una sociología intuitiva del propio campo literario, mutatis mutandi como en la Educación sentimental de Flaubert, una cosa que hubiera excitado hasta las lágrimas a Pierre Bourdieu por encontrar esas constantes que son la base de su trabajo.

Clorinda Matto de Turner en el teatro

Clorinda Matto de Turner en el teatro

Clorinda Matto de Turner será testigo de la guerra con Chile y la invasión del ejército enemigo, lo que marcará para siempre su carácter literario. Tras enviudar en 1884, asume el cargo de redactora jefe del diario arequipeño “La Bolsa” y estrena su única obra teatral, “Hima Sumac”.

«Los recuerdos del porvenir», de Elena Garro

«Los recuerdos del porvenir», de Elena Garro

Sucede con Elena Garro algo curioso y sumamente injusto. Pese a la gran calidad de su literatura, se la conocía sobre todo por haber estado casada, muy jovencita, con Octavio Paz. Y ahora, cuando su obra se impone por fin con su propia luz, se la trata de vincular con García Márquez y el llamado realismo mágico, cuando, en realidad, «Los recuerdos del porvenir» para nada remite a ello.

Suscríbete a nuestro boletín

Suscríbete a nuestro boletín

Únase a nuestra lista de correo para recibir las últimas noticias y actualizaciones de nuestro equipo.

Excelente, pronto tendrás noticias nuestras.

Pin It on Pinterest

Shares