Escribe Christian Reynoso
“En los noventas, aquí nos perseguían y metían bala”, dice Eloy Arturo, “hoy, treinta años después, estamos aquí tocando”. El guitarrista y fundador de la banda Kranium, presenta la canción “Sociedad o suciedad”, y el pogo estalla con fuerza, con rabia, con pelea, con cerveza, con ron, con empujones, mientras celulares y luces de reflectores intentan grabar el momento; pero no hay chance, todo es un maldito infierno musical callejero de riffs pesados y oscuros, ahí, en el jirón Quilca del centro limeño; ahí, en el paso de la noche sabatina a la madrugada, con el espíritu subte en los chancabuques y en las melenas sudorosas.
Desde hace algunos meses, Quilca, aquel otrora circuito de la contracultura o, mejor, de la cultura rebelde y alternativa, alberga conciertos callejeros a ras de suelo. Una vida nueva que reivindica un pasado intenso subte. Esta vez han sido más de treinta bandas, entre panqueques, rockeras, marginales y metaleras, las que, a lo largo del día, se han presentado. Kranium, la legendaria banda del folk metal pesado, ha sido la cereza-cerveza esperada; y han bastado cinco canciones suyas para que el pogo reviente a Quilca; es la primera vez que Kranium callejea metaleramente de esta manera, en una mística estrecha con sus seguidores, desde la época de sus inicios de garaje.

“Sociedad o suciedad” fue el tema emblema del primer demo en vivo, bajo el mismo nombre, que Kranium dio a conocer en 1991. Luego, la canción fue incluida en el demo “Mundo Interior” (1992). En ese entonces, Kranium tocaba thrash death metal y los riffs de Slayer, Sepultura, Entombed, se dejaban sentir en sus composiciones. Pero lo que sí fue inusual es que una banda metalera empezara a hablar de la sociedad y el contexto político que se vivía en el Perú, algo que más bien era lo cotidiano en el circuito hardcore punk. Por ello, el título no puede ser más que elocuente. Había que decir algo: corría el tránsito entre los gobiernos de García y Fujimori y la crisis social era “desastrosa”, afirma Mito Espíritu, guitarrista de Kranium. “El centro de Lima era un caos total”.
La música y el título de la canción fue cosecha de Eloy Arturo. Y Manolo Fernández, el primer vocalista de Kranium, en ese entonces estudiante de Derecho, se encargó de la letra. Y “Sociedad o suciedad” ganó su espacio. Desde entonces es coreada y pedida en los conciertos. La única ironía es que hoy, más de treinta años después, todo sigue igual en el país. Por eso, es que justamente hay que seguir tocándola: para no olvidar, para tener presente el caos y la consciencia de que el Perú y su sociedad siguen sucios. “La juventud rebelde sin causa, decían”, afirma Eloy Arturo, “pero era al revés, éramos rebeldes con causa, y lo seguimos siendo. Éramos conscientes del sistema corrupto y sucio, y había que escupir a toda esa gente, no había más”. Ahí está Kranium.
