[1] KRISTOF, Agota. Claus y Lucas. Editorial Libros del Asteroide, primera edición, 2019. Traducción de Ana Herrera y Roser Berdagué.
Escribe Erik Díaz Sandoval
Agota Kristof fue una escritora que nació en Hungría en 1935 y residió en Suiza desde que abandonó su país cuando la Revolución Húngara de 1956 fue derrotada por las tropas del Pacto de Varsovia, lideradas por la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, hasta su fallecimiento en 2011. Escribió su obra en francés, la cual incluye poesía y teatro, pero el mayor reconocimiento lo obtuvo en el campo de la narrativa.
Es autora de las novelas El gran cuaderno (1986), La prueba (1988), La tercera mentira (1991) y Ayer (1995); el relato autobiográfico La analfabeta (2004) y el cuentario No importa o da igual. Los veinticinco cuentos despiadados de Agota Kristof (2005); y obtuvo varios premios europeos, entre los que destacan Premio Europeo de Literatura Francesa por El gran cuaderno (1986), Premio Schiller (premio de literatura suiza, 1988), Prix Schiller a toda su obra (2005), Premio del Estado de Austria de Literatura Europea (2008) y Premio Kossuth del Estado Húngaro (2011).
Claus y Lucas es el nombre de la trilogía, editada en español por El Alephy posteriormente por Libros del Asteroide, que reúne sus tres primeras novelas: El gran cuaderno, La prueba y La tercera mentira; las cuales nos narran las consecuencias en la vida de dos niños gemelos luego de que su país sea invadido por una potencia extranjera.
Nuestros protagonistas, al encontrarse en su primera infancia en el medio de una gran guerra, son testigos y víctimas de la violencia de los bandos militares enfrentados; de sus conciudadanos, muchos de los cuales no tienen piedad de dos niños que consideran huérfanos; y de su entorno más cercano, como sus padres y su abuela, quien los trata con rudeza y desprecio, convencida de que es lo que necesitan para sobrevivir.
![Claus y Lucas[1], de Agota Kristof 1 Claus y Lucas 1](https://circulodelectores.pe/wp-content/uploads/2026/04/Claus-y-Lucas-1-1024x627.jpg)
La escritura aparece desde la primera novela como un elemento catalizador vital que permite a nuestros protagonistas sobrellevar lo cruel e inhumano de su realidad; toda vez que, Claus y Lucas deciden registrar en el Gran Cuaderno de manera “objetiva” lo que les va sucediendo y ellos consideran esencial. De esta manera, “realidad” y ficción se entremezclan y confunden en las historias de nuestros protagonistas, llevando al lector a tratar de discernir entre ambas a lo largo de las tres novelas.
En dicho cuaderno, Claus y Lucas nos cuentan los diferentes “ejercicios” que decidieron realizar para adaptarse a la rudeza de su entorno, como ayunar días enteros para lidiar con el hambre, insultarse entre ellos para que no les afecten los insultos de su abuela y de los demás o golpearse mutuamente para aprender a resistir el dolor. Así, nuestros pequeños protagonistas endurecen su cuerpo y su espíritu para sobrevivir a los tiempos de guerra que les ha tocado vivir.
La guerra finaliza, pero sus profundas heridas psíquicas y morales acompañan a Claus y Lucas a lo largo de su vida y estas se profundizan y agravan cuando sus circunstancias los separan y cada gemelo sigue su propio camino, después de haber conformado una unidad indisoluble. Agota Kristof nos muestra entonces que la subsistencia física no lo es todo: los traumas de la infancia nos definen y condicionan nuestra manera de estar en el mundo y de relacionarnos con los demás; y también nos expone que hay otras formas de violencia distintas a la militar, pero con el mismo poder de destrucción.
Con una prosa minimalista, en la que nada sobra ni nada falta, esta trilogía profundiza, entre la “realidad” y la ficción, en distintas formas de violencia y sus efectos imperecederos en el alma humana.

