Hay algo vivo e inclasificable que recorre el planeta Tierra desde su creación y parece capaz de sobrevivir. Se extiende bajo la superficie y emerge como una planta fantástica, en múltiples sentidos. Una y otra vez, mientras la humanidad crece y se piensa, el bionte, el organismo vivo más grande del que se tenga registro y que aterra y orquesta el devenir histórico bajo el horror de su idea de progreso.
Galardonada con el Premio Clarín de novela en 2024 por un jurado compuesto por Mariana Enriquez, Samantha Schweblin y Alberto Fuguet, Si sintieras bajo los pies las estructuras mayores, de Roberto Chuit Roganovich, se ha convertido en todo un fenómeno que aúna novela histórica, científica, futurista en cuatro arcos narrativos con cuatro protagonistas distintos. Tras el éxito en Argentina, Alfaguara lo publica pasado mañana, 5 de febrero, convirtiéndo en el primer título de la colección Mapa de las Lenguas 2026.
Año 1504: en un convento ubicado en el “nuevo mundo”, la violencia colonial escala con la misma fuerza que las creencias de redención de los nativos que huyen de la furia. Año 1888: un diplomático argentino viaja a una Londres industrial asediada por asesinatos callejeros y se involucra con un investigador excéntrico que se interesa por su participación en la llamada “campaña del desierto”. Año 1945: el biólogo japonés Yuuki Ishigata viaja a la Patagonia argentina para participar de una investigación con profesionales de diferentes países, indiferente del horror que está por cernirse sobre su país. Año 2036: la bisnieta de Ishigata, Julia, recibe un diagnóstico fatal en el médico y decide dejar su vida atrás para pasar a ser parte de algo mayor.

El jurado ha dicho:
«Una novela actual y misteriosa, en la tradición del weird y con citas a Arthur Machen, Lovecraft o Chambers, con algo de terror ecológico y una notable reconstrucción histórica. La protagonista es una planta conectada con la psiquis humana, y sus apariciones revelan momentos cruciales de la humanidad. Y todo funciona, las situaciones, los cruces, las voces». – Mariana Enriquez
«Un libro complejo y literario, y a la vez un dispositivo hipnótico cargado de tensión. Una voz capaz de avanzar con maestría desde distintos registros y puntos de vista, y un sentido poético donde las ideas y las imágenes se reflejan en un prisma que toca todas las historias». – Samanta Schweblin
«Ambiciosa en el buen sentido, absolutamente pop, sin duda freak , además de joven y contemporánea; una novela experimental, histórica y de ciencia ficción jugada, ya que apuesta por su forma de procesar el mundo y termina ganando». – Alberto Fuguet
La crítica ha dicho:
«Una novela sorprendente, de gran despliegue e infatigable invención. Pero lo que no puede contarse a través de un argumento, lo que sólo puede experimentarse a través de la lectura y produce admiración, es la plasticidad de la escritura, la multiplicidad de estrategias narrativas, el hallazgo y la consistencia de distintas voces y puntos de vista, el profundo humanismo que palpita en sus páginas, el impulso lírico que recorre y sostiene, en diversas modulaciones, todo el relato». – Alejandra Rodríguez Ballester, Clarín
«Una ficción extraña y sumamente sudaca. Porque en Si sintieras bajo los pies las estructuras mayores, el problema que no deja de regresar en cada arco de la novela, y que hace de constante tanto como el bionte, es el del fracaso del progreso humano, y la presencia de algo inefable, incognoscible, que siempre va a escaparse de nuestra comprensión». – José Ignacio Scasserra, El Destape
