Círculo de Lectores
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Rodrigo Arteaga Portillo, RAP: ¿Quién no ha leído un libro tuyo?

Este libro de RAP tiene como tema principal la lectura, la experiencia de la lectura y la relación entrañable con los libros y sus autores.

Escribe Magnolia Vásquez Ortiz

“(Digamos la verdad: el escritor no trabaja cuando escribe, sino que celebra su existencia y erige un pequeño monumento hecho de palabras en honor a sí mismo; todo escritor es, por definición, un haragán y un ególatra, un rendido admirador de sí mismo y alguien que goza más leyéndose que leyendo a otros, o ese es el escritor que soy yo y que quizás otros no sean…).”

Lo que acaba de leer es el epígrafe con que inicia el libro que nos tiene en este momento reunidos: ¿Quién no ha leído un libro tuyo? de RAP, conocido oficialmente como Rodrigo Arteaga Portillo. Pienso que no hubo mejor elección para presentarse en un primer momento de esta manera porque así es RAP, tal como se describe Jaime Bayly autor del epígrafe contenido en su libro Morirás Mañana. Sin embargo, aunque pueda parecer una muestra de soberbia por parte de ambos escritores, a mí me parece más bien un acto de honestidad por lo que a continuación nos presentará a sus lectores.

Regresando al epígrafe, si consideramos lo expresado, podemos deducir que en ¿Quién no ha leído un libro tuyo? RAP es uno de los personajes centrales del recorrido que hace como lector, espectador y escucha de los artistas narrados, pero no es el único, también están estos últimos íntima y emotivamente expuestos, y también la novia, el hermano, sus padres, los tíos, la suegra, su esposa y sus hijos, y en ello estriba la riqueza literaria que contiene este libro, como menciona Mario Cerino Madrigal, su editor, en el prólogo que le escribió: “La obra que pone en nuestras manos lo revela como un creador de un genuino coro de voces polifónicas que transitan entre los libros, el cine y la música, con trazos que señalan la ruta a seguir para, a su manera, contribuir al cultivo de la mente y el espíritu.”

Así pues, el libro inicia con un prólogo y continúa con tres presentaciones del autor a partir de entrevistas realizadas por dos periodistas del gremio cultural tabasqueño y una autopresentación; esta larga introducción a ¿Quién no ha leído un libro tuyo? Podría ser considerado como un rasgo de su egolatría pero no hay qué dejarse llevar por las apariencias, pues esta introducción es la síntesis de lo que a continuación nos compartirá: cómo se formó como escritor, pero también cómo se fue transformando de un adolescente y joven que reniega de la vida, de la familia y de la religión; en un adulto padre de familia y esposo amoroso creyente, entre y con los escritores (solo hay dos mujeres, por cierto), cineastas y cantantes convocados en su libro. Pero también, para quienes no conocen a RAP, es una pequeña semblanza de su quehacer como escritor desde los veinte años.  

Sin más preámbulo, quien abre el viaje hacia el pasado pero también hacia el presente es José Agustín, su maestro y padre literario. De este, RAP no reseña ninguno de sus libros como La Tumba, su primer libro, brillante y jovial; Ciudades Desiertas, considerada la primera novela feminista en México, o sus cuentos como Cuál es la onda, que dio pie a Margo Glantz para ubicarlo como el escritor representativo de la Onda, movimiento caracterizado por el lenguaje coloquial y desenfadado de las juventudes. No, RAP no nos platica sobre todos los libros leídos de su amado escritor, lo que sí, es que a través de una carta muy emotiva e íntima que le escribió a propósito de un accidente que tuvo entre sus lectores poblanos, leemos ese vínculo estrecho, de maestro y discípulo que provocaron lo que nadie más ha logrado en RAP. Cito parte de la reacción que tuvieron las palabras de José Agustín después de leer su libro AZ: “Esa noche soñé que volaba. Y ya ves, han pasado quince años y todavía recuerdo tus palabras, sigo soñando, sigo volando”.

Pepe Cantellano RAP y Magnolia Vasquez
José «Pepe» Cantellano, RAP y Magnolia Vásquez

Óscar de la Borbolla es el escritor y filósofo fuera de serie por lúdico, divertido y rebelde que también formó a RAP como escritor poco convencional y quien le motivó a continuar siendo un hombre rebelde, es decir, un hombre ilustrado que piensa y actúa por sí mismo, aunque por ello sea un escritor marginal, tal como lo fue también su admirado José Revueltas, cuya militancia política y su rebeldía contra los desmanes del sistema lo mantuvieron casi la mitad de su vida entre rejas sin queja alguna y cuya lectura de su novela Los muros del agua, leído por RAP a los 16 años en un hotel de Chiapas, le provocó la siguiente reflexión: “Fue un viaje de iniciación en que descubrí la libertad del encierro leyendo a José Revueltas…Me sentí libre entre cuatro paredes, tal como los presos de Los Muros del agua.”, la primera novela de Revueltas.  Pero además de la escritura, RAP admiró la rebeldía intestina de este autor quien habla de sí mismo de la siguiente manera: “El escritor siempre será el eterno rebelde, no importa el sistema de gobierno en que se encuentre”. Y RAP complementa después de citar el cuento “La oveja negra” de Augusto Monterroso: “Nuestro papel como escritor es el de oveja negras”. Cabe mencionar que fue también por mi admirado José Revueltas, que estamos hoy aquí Rodrigo y yo, presentando este libro, donde RAP también hace alusión al origen de nuestra historia de amor.

Quien no formó parte de nuestra historia de amor pero sí del ímpetu rebelde y locuaz durante la adolescencia de RAP fue Charly García, cuyo auge coincidió con el nacimiento del Rock en español al que nuestro autor se adhirió aprehensivamente. RAP nos narra entre otras anécdotas que quedó extasiado cuando al final de un concierto al que asistió, al ver a Charly García romper su guitarra eléctrica en el escenario ante cientos de jóvenes igual de extasiados.

Soda Stéreo, Los Toreros Muertos, Pink Floyd, entre otros, marchan en su lista de grupos que lo acompañaron durante su adolescencia y su paso a la juventud, sin embargo, un lugar aparte, al igual que Charly García, tuvo y tiene aún el caifán mayor, Saúl Hernández, con quien también creció, sobrevivió a la muerte y se reprodujo. Además de José Agustín, Saúl Hernández es uno de los artistas más importante que han acompañado a RAP en su transitar en la vida, tanto así que hasta lo ha soñado y lo considera su “héroe, mi carnal, mi aliado”. En el apartado dedicado a Saúl Hernández, nos narra por qué lo considera su héroe: sobrevivió artísticamente a 39 operaciones de garganta y sigue en pie.

Como se darán cuenta, la adolescencia y parte de la juventud de RAP no fueron miel sobre hojuelas y mucho menos por sus influencias musicales y literarias; sin embargo, otros escritores como Michael Ende, Edgar Allan Poe, incluso, Jaime Sabines y J.K. Rowling, sopesaron o equilibraron en parte, el ser melancólico y suicida de RAP. De la lectura de las obras y de la historia de vida de estos escritores, vino la cura -aunque no fuera consciente de ello- pero también de la escritura: los cuatro escritores y poeta fueron modelos para exorcizar la oscuridad y al suicida que habitaban al joven RAP, y en los últimos años, al maduro escritor, pues la muerte a destiempo de su madre, provocó el surgimiento del suicida que lleva dentro. Sin embargo, La batalla por tu vida, testimonio escrito durante la convalecencia de su madre, lo salvó de caer en la nada, tal como a través de los dementores, J.K. Rowling pudo conjurar su propia muerte en su Saga de Harry Potter.

Y a propósito de J.K. Rowling con Harry Potter, RAP entró al mundo de los adultos acompañado de la infancia de su hijo Iván y de su hija Itzamar. Con Harry Potter inauguró su mundo familiar a través de la imaginación, la magia de la literatura y de la esperanza; también volvió a creer en el hombre, en la amistad, en el amor que salva y redime. Pero el gusto por la magia no llegó con Harry Potter, el interés vino a través de Guillermo Portillo Hofmann, el tío músico y gurú de RAP; de la lectura de Las enseñanzas de Don Juan, del escritor Carlos Castaneda; y de los libros de Alejandro Jodorowski; tres personajes místicos que lo introdujeron al mundo psicodélico al consumir hongos y peyote y del que salió bien librado, aunque no fácilmente, tal como lo refiere en su cuento “Viaje” del que nos comparte un fragmento en ¿Quién no ha leído un libro tuyo?  En esta temporada experimental, una novia con la que duró nueve años y su hermano Gabriel son compañeros del viaje que llegó a buen término, según nos narra en los capítulos dedicados a estos escritores y músico chamánicos.

Sí, ya vamos llegando al final del recorrido. Entonces, después de dedicar un texto completo a Alejandro Jodorowski, psicomago y  cineasta de lo absurdo y de lo sórdido, y en el que nos platica sobre algunos de los libros y películas más relevantes como Santa Sangre, Fando y Lis, y La montaña sagrada; RAP da entrada al maestro de este último, Luis Buñuel -cineasta surrealista, revolucionario, provocador y crítico de las “buenas conciencias”- pero no refiriéndose a algunas de sus películas como El perro andaluz, La vía láctea o Ese oscuro objeto del deseo, que abordará más adelante; sino narrando lo que aconteció el día de su nacimiento -el de RAP-, cuyo trabajo de parto inició en una sala de cine cuando su madre y su padre asistieron a la función de media noche. De ahí, deduce nuestro autor, deriva su afición por el cine.

Finalmente, RAP cierra su libro con tres poetas: José Emilio Pacheco, José Carlos Becerra y Fernando Nieto Cadena. Del primero, José Emilio Pacheco, el más conocido y leído en México y Latinoamérica, nos platica de su obsesión por la corrección, que puede ser tanto una virtud como un defecto, pues su promotora literaria más cercana, Lilia Márquez -también promotora literaria de RAP en sus inicios como escritor y a quien invitó varias veces a hacer lectura de obra en colegios de bachilleres- se decepcionó de Pacheco y cortó amistad con él, cuando visiblemente enojado, regañó delante de un auditorio a uno de sus alumnos que “no declamó como debía uno de sus poemas”. También Pacheco influyó en el estilo de RAP en su etapa de poeta maldito, especialmente en la escritura de los poemas cortos dedicados a los animales.

Magnolia Vásquez
Poeta y docente universitaria Magnolia Vásquez

De José Carlos Becerra, poeta tabasqueño muerto a la edad de Cristo, más que hablar de su obra -que aunque no es vasta tiene una calidad literaria que lo ubican dentro de los mejores de su generación, a la misma que perteneció Pacheco- RAP hace una comparación entre su vida y la del poeta tabasqueño acentuando tres coincidencias: la primera es su nombre -Carlos Becerra suma el José a su nombre artístico y RAP coloca una h intermedia en su primer apellido: Artehaga-; la segunda, la presencia de un tío que determinó la vida de ambos: El tío de José Carlos murió fusilado injustamente, de quien heredó una carta escrita el día de su muerte con la sensibilidad de un poeta; y RAP tuvo un tío que se suicidó y cuyo nombre, Joaquín, pudo haber heredado pero lo que lo marcó fue el espíritu suicida. Y, tercera, la muerte concreta del primero, José Carlos Becerra, y la literaria del segundo, RAP, a partir de un accidente automovilístico.

Por último, RAP dedica unas palabras a Fernando Nieto Cadena, poeta ecuatoriano/mexicano que vivió sus últimos 12 años en Villahermosa, Tabasco, y quien además de haber sido un  poeta prolífico, antisolemne, y fundador del grupo SICOSEO en Ecuador; fue uno de los maestro tallerista que formó a varios poetas tabasqueños que tienen presencia nacional, como Teodosio García Ruiz y Níjer Madrigal; así como también fue el maestro y amigo que juntó a cinco poetas que hoy integran El Jalón Literario, grupo del que es integrante RAP y de quien en estos momentos tiene la voz.

Fernando Nieto Cadena llegó a la vida de RAP durante su etapa de escritor en madurez, y aunque hubo un periodo en que tallereó con él, no fue considerado su maestro, quien sí, Elmer Mendoza, pues el interés de nuestro autor en incursionar en la novela, provocó el encuentro con este escritor sinaloense -inventor del detective El Zurdo Mendienta, protagonista de la zaga de sus libros que se ubican dentro del género de la novela negra- y con quien además de tallerear su novela inédita Gracias totales, RAP reforzó su paciencia para ser publicado y hoy esa paciencia y dedicación a la escritura está dando frutos.

Inicié esta presentación con el epígrafe que abre el libro y cierro la misma con las palabras finales de RAP en su primer epílogo titulado “Para nacer he nacido”: “He querido hacer una retrospectiva a mis orígenes, empezando por mi nombre, pues ahora viene a mi mente la imagen de un autorretrato que dibujé en mis conflictivos veinte años. De mis hombros verdes salen o caen dos palabras enormes como columnas: NADIE y LOCO.”

Y después de aludir a una estrofa de la canción No ser, no hablar, no oír del grupo de rock español Barón Rojo, concluye contundente:

De ahí mis deseos: romper los límites, la autocensura; escuchar a otros; ser maestro, psicoanalista; entrevistar artistas; escribir sobre escritores, José Agustín el primero, cuya parte final del texto dio pie al editor de cultura Ernesto Hernández para encabezarlo con el título: ¡QUIÉN NO HA LEÍDO UN LIBRO TUYO?”, que asumí para mi columna, la cual ha sido el espacio para escribir la autobiografía que siempre soñé.” Y si sigue soñando, tal vez gane el Nobel de la Paz o de literatura, como Svetlana Alexiévich, la segunda escritora incluida en este libro, y si no lo gana, seguro habrá dejado huella profunda en sus lectoras y lectores.

Magnolia Vázquez Ortiz
Magnolia Vázquez Ortiz. Licenciada en Psicología por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, tiene estudios de maestría en Literatura Mexicana por la Universidad Nacional Autónoma de México, y Teoría Crítica (17’ Instituto de Estudios Críticos, México). Es Profesora Investigadora de la UJAT y miembro fundador del grupo cultural El Jalón Literario.

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