Escribe José Carlos Picón
Hay un barniz reconocible y variopinto que cubre el labrado de Noraya Ccoyure en “Canto de Ballena Negra” (Alastor, 2023). Nos encontramos ante un registro de campo de la vida, vista desde el filtro de un ardor o de una forma vegetal con capacidad para emocionarse. “Cordel de ropa”, el texto que inicia el volumen tiene una claridad gris, se empeña en dañar todo sistema. Es un motor sublime de destrucción interna.
Y le siguen composiciones espiritualizadas desde una plataforma de humanidad sensorial, transformadora de perfiles desiguales pero ceñidos a una individualidad potente, de nervios y cartílagos apuntalados. Ternura de humor negro respiran, una quietud desequilibrada que transforma la ira en travesura.
Pero un momento, la realidad traspasa aplastante por los oculares de la poeta y brilla en una calma ligeramente atormentada por todos los sentimientos fomentado por el entorno. Hechos reales. La imagen del registro conecta con el dato. Va tomando figura documental, al menos por momentos. Durante otros, el ejercicio de memoria construye imagen e imaginarios íntimos.

La dimensión familiar, lo emotivo sensorial ligado al afecto, va expuesto en unidades de interpretación de plasticidades y estéticas recogidas de recuerdos e indagaciones del pasado. La identificación de vida que demarca este libro es valiosa, detallan un complejo sistema de va de la mente del poeta hasta la explosión de tinta, pasando por silencios y sonido. La pena es algo atesorado, pues denota un momento de existencia, una pieza inmaterial que funciona en todos los mundos que puedas habitar.
El amor conyugal y el deseo caminan de la misma vera. El amor efímero, la amistad. También están implementados para funcionar como escenarios de profundidades más constructivas y sustanciales para la reconstrucción del “texto”. Una mirada hacia dentro, pero con especial esmero en el cuidado de los detalles formales, una estética misteriosa y luminosa, sobria, envolvente, la constancia de entrega para ser lo que se vive en cada palabra del verso. Los referentes son rastros adrede para la visión de un contexto. En su llaneza, estos versos son realmente de una fibra muy fina. Cierra los ojos para leer, prepárate a llorar, desconcertante o sonreír.

