Círculo de Lectores
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Pessoa por Bojórquez

Mario Bojórquez entrega esta antología de poesía de Fernando Pessoa, el ser que escribió con la ambición de ser nadie para poder ser todos.

Publicado

20 Nov, 2025

Escribe Luis Eduardo García

Mario Bojórquez acaba de publicar una antología de Fernando Pessoa: ‘El hombre multitudinario’ (Universidad Nacional Autónoma de México, 2025, 310 pp.), en la que ha realizado, además la traducción, el prólogo y las notas.

Lo primero que nos llama la atención es el oxímoron del título. ¿Cómo es que un hombre como Pessoa, que quería en el fondo ser nadie, pudo ser multitudinario, es decir, abundante, excesivo, pletórico? Para Pessoa, la búsqueda de sí mismo fue un tema central y por allí habría que rastrear una respuesta.

El autor del ‘Libro del desasosiego’ fue un radical en lo que se refiere a la imposibilidad del alcanzar el conocimiento por vías pedestres. Partía de la idea de que los seres humanos no eran seres unitarios sino plurales y practicó una especie de fenómeno de despersonalización que consistía en la creación de personalidades autónomas (heterónimos) creadas en la mente de un ser ortónimo (él mismo).

Cuando murió (1942) tenía 47 años. Una existencia muy corta para la ambiciosa obra que concibió. Su vida no fue una vida, fue una galaxia cuyo origen se remonta a un tal Fernando Pessoa, “un oscuro redactor de cartas comerciales que en su enajenación se creía escritor, y que a lo largo de vigilias tormentosas iba creando un mundo y una infinidad de seres para probarlo” (Basilio Losada). Solo que en su Lisboa natal nadie o muy pocos lo sabían.

En la galaxia Pessoa había también seres con vida absolutamente independientes de su creador. Ellos constituían un sistema planetario: el sol era Alberto Caeiro y los cuerpos celestes que giraban a su alrededor eran Álvaro de Campos, Ricardo Reis y Fernando Pessoa (post Caeiro). Sobre el campo de gravitación de este sistema planetario describían órbitas elípticas: cometas (Bernardo Soares/ Vicente Guedes y António Mora), meteoritos (AA Crosse, Baron de Teive, Ráphael Baldaya y Jean Seul de Méluret) y asteroides (Pantaleao, Pero Botelho, C. Pacheco, Caesar SEC, Dr. Nabos, F. Summan, Erasmus, Jacob Satan, Mr. Dave y Kapp de Montale). “Conocidos inexistentes” los llamaron su creador.

Los críticos no han encontrado un mejor modo de explicar la poderosa despersonalización de este escritor portugués que comparándolo con una galaxia, que según la astronomía es un sistema masivo de estrellas, nubes de gas, planetas, polvo cósmico, materia oscura y, probablemente, agujeros negros conectados entre sí gravitacionalmente. Si analizamos bien el símil, tendríamos que darles la razón a los críticos. Pessoa era exactamente una suma de energía (escribía a raudales, como si el mundo se fuera a acabar), polvo cósmico (su vida era como la materia gaseosa intergaláctica: escurridiza) y agujeros negros (una fuente desconocida succionaba los pensamientos producidos por su monstruosa mente creativa).

Pessoa

El poeta portugués llamó al fenómeno de multiplicación heteronómica que padecía “drama en gente”, en alusión al “drama en actos” del teatro. Uno de sus seguidores, Perfecto E. Cuadrado, ha descrito muy bien ese golpe estelar que dio origen a los heterónimos: 1) la inestabilidad sentimental del poeta (amó y no se dejó amar); el poder de su inteligencia, que siempre terminaba por disolver su temperamento; 3) la despersonalización como consecuencia del ser portugués (“El buen portugués es varias personas”); 4) la despersonalización del escritor en una nueva fase de civilización (“La heteronimia será el procedimiento de ser todo de todas las maneras posibles”; 5) el hallazgo de una forma de superarse a sí mismo; y 6) el descubrimiento de una manera de suplir las grandes carencias de comunicación social y literaria (“Con semejante falta de gente coexistible como la que hay hoy, ¿qué puede hacer un hombre de sensibilidad sino inventarse a sus amigos o, cuando menos, a sus compañeros espirituales?”).

En el prólogo, Bojórquez presenta varias manifestaciones de esa “despersonalización” o “drama en gente”: escribió en tres lenguas (francés, inglés y portugués), se encarnó en “más de ciento treinta autores” con al menos un texto de referencia (Jerónimo Pizarro y Patricio Ferrari hablan de 136 autores ficticios en el libro ‘Yo soy una antología’) y creó una tipología de seres surgidos como de un estallido de cristales: heterónimos (“aquellas personalidades demarcadas por una visión particular de la vida, un estilo literario propios y una historia de vida independiente; por ejemplo: Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro de Campos), semiheterónimos (“personalidades que no siendo exactamente él mismo, son, por así decirlo, mutilaciones o imágenes fragmentarias de su propio espíritu; por ejemplo: Bernardo Soares y Vicente Guedes de los autores de ‘El libro del desasosiego’ ), subheterónimos (“aquellos de los cuales apenas se dejó constancia de su particulares formas de vida y obras”; por ejemplo: Barón de Teive o Chevalier de Pas). Por último, están los pseudónimos (“o falsos nombres, son aquellos que no conservan una identidad propia y terminan cobijados en la propia personalidad del poeta; por ejemplo: Giovanni B. Angioletti, un nombre verdadero, que Pessoa usó para cobijarse cuando respondió una entrevista para la revista ‘Presença’ en 1928). ¿Es posible que a los 136 seres ficticios contabilizados por Pizarro y Ferrari se sumen otros más? Bojórquez anota en su prólogo que la expresión latina Notanda quedam (“cualquiera digno de mención”) aparece reiteradamente en los papeles de Pessoa, lo cual podría significar que Pessoa nos dejó una sorpresa más: “yo soy yo y estos mis amigos et notanda quedam, (y cualquier otro digno de mención)”.

A esta taxonomía muy conocida, Mario Bojórquez añade una cuarta: enterónimos (“seres o entes que, en escritura mediúmnica, se hacen presentes por psicografía mediante el método de Allan Kardec”). Allan Kardec fue el seudónimo de Hippolyte Léon Denizard Rivail, un traductor, profesor, filósofo y escritor francés al que le atribuye la sistematización del espiritismo. En El libro de los espíritus (1857), su obra capital, Rivail recoge información sobre fenómenos espiritistas y el rol de los «médiums» en su contacto con las almas descarnadas.

fernando pessoa circulo de lectores 2024
Fernando Pessoa: una forma muy particular de mirar y entender el mundo.

En la revista ‘Presença’ ya mencionada se recogen las siguientes declaraciones de Pessoa: «Las obras heterónimas de Fernando de Pessoa están hechas por, hasta ahora, tres nombres de personas: Alberto Caeiro, Ricardo Reis, Álvaro de Campos. Estas individualidades deben ser consideradas distintas del autor […] Gradué las influencias, conocí las amistades [de los heterónimos], oí, dentro de mí, sus discusiones y sus divergencias de criterio, y en todo esto me parece que fui yo, creador de todo, lo que menos hubo allí. Parece que todo sucedió independientemente de mí. Y parece que así sigue pasando. Si algún día puedo publicar la discusión estética entre Ricardo Reis y Álvaro de Campos, verá qué diferentes son, y que yo no soy nada en la materia». ¿Era Pessoa solo un médium en la vasta producción de este singular universo literario?

Mario Bojórquez incluye en su antología a los heterónimos y a un puñado de todos aquellos dignos de mención, los que poblaron a ese ser complejo de carne y hueso llamado Fernando Pessoa. Su selección responde, evidentemente, a un gusto personal, sin embargo, es muy representativa y vale mil por su estupenda traducción. Basta compararla con las de otros traductores clásicos para aquilatar su valor. Gracias, maestro, por tan extraordinario trabajo.

Luis Eduardo García
Luis Eduardo García (Chulucanas, Piura, Perú, 1963) Poeta, narrador y periodista. Es docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Privada del Norte de Trujillo. En 1985 ganó el VI concurso “El poeta joven del Perú” y en el 2009 el Tercer Premio del Concurso Internacional Copé de Poesía. Ha publicado cuatro libros de poesía: Dialogando el extravío (1986), El exilio y los comunes (1987), Confesiones de la tribu (1992) y Teorema del navegante (2008); dos de cuentos: Historia del enemigo (1996) y El suicida del frío (2009); y uno de crónicas, ensayos y entrevistas: Tan frágil manjar (2005). El lugar de la memoria (2023) premio de novela breve del BCR. Mantiene desde 1986 una página de reseñas y comentarios literarios en el suplemento dominical del diario La industria de Trujillo.

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