Círculo de Lectores
Círculo de Lectores

Los libros son como la comida, no todos me gustan

La comida y la lectura son algo que particularmente se relaciona y nos ancla a nuestra condición de humanos: nuestra necesidad de sobrevivencia.

Publicado

17 Oct, 2025

Escribe Rubén Darío reyes

La lectura y la comida guardan una estrecha relación me encanta la comida, los deliciosos platillos y recetas favoritas. Me encanta una buena comida, tibia y bien sazonada, que siempre al recordarla nazca el deseo de probarla de nuevo. Pues bien, algo similar me pasa con los libros, leo y disfruto de las lecturas deliciosas, bien condimentadas y que sus sabores no se borren de mí. Por otro lado, están las comidas que no me gustan para nada y que no probaría por nada del mundo. Su aspecto no genera ni despierta en mi ninguna sensación. Títulos y portadas que me atrapan, inicios y personajes que me hacen volver a ellos una y otra vez. Paginas aburridas, desabridas y pesadas que no logro digerir. Comidas y libros desaliñados que de un solo bocado me generan una sensación incomoda, molesta que no me gustaría volver a repetir.

La comida y la lectura son algo que particularmente se relacionan y nos anclan a nuestra condición de humanos: no hay duda de que todos necesitamos comer como una necesidad de sobrevivencia. En el cómo, cuándo y qué es donde imprimimos parte de nuestros procesos como civilización y es precisamente allí donde yo puedo seleccionar que me gusta y que no me gusta. De que puedo alimentarme y que desechar. Cuáles son los alimentos que me gustan, que me aprovechan y cuáles son las lecturas que no tienen ningún provecho y que no me nutren.

comida

En los libros encontramos siempre la comida, nos recuerda y nos muestra el elemento que nos hace humanos, capaces de transformar una necesidad básica en algo que evoque la literatura, el arte y el placer que produce una deliciosa lectura. Es interesante ver cómo a través de distintos libros los temas relacionados con la comida están presentes. Por ejemplo, la magdalena de Proust, la Caperucita y el lobo que se come a su abuelita, en la práctica de comer y en los símbolos de la comida, los humanos arraigamos nuestros símbolos que remiten a emociones, pasiones y nostalgias que solo el acto de leer puede despertar.

La alimentación lo es todo, una dieta rica y variada nos hace más sanos física e intelectualmente. Un estudio científico finlandés reveló un dato sorprendente: Los niños que comen de forma más saludable, aprenden a leer mejor, es decir, que si adquirimos un saludable y cuidadoso habito lector vamos a lograr una buena condición intelectual y creativa. Lo importante es tener claro que cuando nos alimentamos bien nuestro organismo se fortalece, mientras leemos nuestra mente se agudiza y se limpia, nuestro espíritu se llena de vigor, las ideas toman aire y al igual que con una dieta balanceada nuestro cuerpo se transforma, cuando leemos nuestro interior se transforma de manera silenciosa.

En ultimas, el verdadero propósito de comer no es solo llenar el cuerpo sino sanarlo y limpiarlo, leer no es solo comer libros y llenarnos de conocimiento además, es limpiar nuestra mente y sanar nuestro espíritu.

Rubén Darío
Rubén Darío (Colombia), es profesor de lengua castellana y literatura. Director del club internacional de lectura las palabras no muerden, es conductor y productor de los programas radiales “Domingos de café con el profesor Rubén Darío” para Radio Trilce, (Perú) “Conversando con el profesor Rubén Darío” para Radio Satelitevisión y Americavisión (Chile), conduce el ciclo de charlas y conferencias magistrales del Instituto Cultural Iberoamericano, escribe artículos sobre educación y didáctica de la literatura.

Sigue leyendo…

Loading...